El Manufacturero

Pasaporte digital, acceso a una trazabilidad real

La integración de datos estructurados a lo largo del ciclo de vida del producto facilita la trazabilidad industrial, esta es una práctica que se ha fortalecido con el concepto de pasaporte digital, pues representa un instrumento para cumplimiento regulatorio, eficiencia operativa y transparencia en cadenas de suministro.

No hay duda alguna del crecimiento de la conversación sobre trazabilidad en manufactura, la cual se ha desplazado hacia arquitecturas donde cada dato acompaña al producto durante todo su ciclo de vida.

Ahora, otro concepto empieza a ser cada vez más común: Digital Product Passport (DPP) (o huella digital del producto).  No hablamos solo de una aspiración tecnológica, sino de un requerimiento estructural impulsado por regulación, particularmente desde la European Commission.

El DPP es un conjunto estructurado de datos que describe las características, origen, composición, procesos, uso y fin de vida de un producto, accesible digitalmente a lo largo de toda la cadena de valor. No es únicamente un repositorio, sino una arquitectura de datos interoperable que conecta diseño, manufactura, logística, uso y reciclaje.

Marco regulatorio

El impulso más relevante proviene del reglamento de Ecodesign for Sustainable Products Regulation (ESPR), promovido por la Comisión Europea, que establece al DPP como un elemento obligatorio para diversas categorías de productos en los próximos años. Este marco busca habilitar la economía circular mediante transparencia de información técnica y ambiental.

De acuerdo con el documento técnico de la Comisión Europea, “Digital Product Passport: Technical design and implementation” el DPP debe incluir atributos como composición de materiales, reparabilidad, huella ambiental y datos de reciclaje. Por su lado, el informe del Joint Research Centre titulado “Digital Product Passport: state of play and future perspectives” determina que el DPP funcionará como un habilitador de modelos de negocio circulares.

Este enfoque no es menor pues marca el rumbo para el cumplimiento normativo desde un esquema documental hacia uno basado en datos vivos, actualizables y auditables.

Arquitectura de datos

Desde el punto de vista técnico, el DPP representa la convergencia de múltiples sistemas tradicionalmente desconectados, como son PLM, ERP, MES, así como otras plataformas IIoT. El reto, va más allá de es capturar información, pues se trata de un proceso profundo de estandarización e interoperabilidad.  

El World Economic Forum, en su reporte “Digital Product Passport: Unlocking the Circular Economy”, señala que el valor del DPP radica en su capacidad para:

  • Crear trazabilidad verificable entre actores
  • Reducir asimetrías de información
  • Facilitar decisiones basadas en datos a lo largo del ciclo de vida

A nivel de arquitectura, esto implica el uso de identificadores únicos de producto (UID), tecnologías de almacenamiento distribuido (incluyendo blockchain en ciertos casos), y estándares de intercambio de datos como OPC UA o GS1 Digital Link.

Empresas tecnológicas como Siemens y SAP ya han comenzado a integrar capacidades de DPP dentro de sus plataformas, particularmente en soluciones de gemelo digital y gestión de ciclo de vida.

Pasaporte con impacto operativo

No se trata de cumplir solamente con compromisos regulatorios, pues el DPP tiene implicaciones directas en la operación industrial. Al tener una visibilidad granular de datos es posible:

  • Optimizar procesos de mantenimiento y postventa
  • Reducir tiempos de diagnóstico en fallas
  • Mejorar la gestión de inventarios basada en composición real
  • Facilitar estrategias de remanufactura y reciclaje

El informe de Ellen MacArthur Foundation, “Circulytics and product-level data”, destaca que la disponibilidad de datos estructurados a nivel producto puede incrementar significativamente la eficiencia en recuperación de materiales.

Para sectores como el automotriz, electrónica o plásticos (particularmente relevantes en México) esto implica una transición hacia modelos donde el valor no termina en la venta, sino en la capacidad de recuperar, reprocesar y reintegrar materiales.

Implicaciones estratégicas

Para la manufactura en México, el DPP representa un punto de inflexión. No se trata únicamente de adoptar una tecnología, sino de alinearse con un nuevo estándar global de operación. Dado el peso del marco del T-MEC, el comercio con Europa y otros acuerdos a los que está adherido el país, las empresas que exportan deben adaptarse a estos requerimientos si buscan mantener acceso a mercados internacionales.

Esto abre varios frentes estratégicos, como son el rediseño de procesos de captura de datos desde ingeniería, la integración de proveedores en esquemas de trazabilidad extendida, inversión en infraestructura digital para gestión de datos y el desarrollo de capacidades internas en gobernanza de información.  Sin duda, no es un riesgo menor, y las empresas que no logren estructurar sus datos, van a comenzar a estar cada vez más limitadas en su participación en las cadenas de suministro que exijan transparencia total.

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